Las Meninas de Cervantes. Sobre la presencia

Las Meninas de Cervantes. Sobre la presencia es un ensayo sobre dos obras maestras de la cultura española del siglo XVII. Su núcleo central es la presencia: la que nos puede transladar, vía Las Meninas, a los que fueran los aposentos del príncipe Baltasar Carlos, o la que nos permite oír a Cervantes cuando leemos el prólogo de El Quijote. Estos dos casos de transparente presencia se entrelazan con otros más retorcidos y obscuros que reflejan qué tan vivos se encuentran Cervantes y Velázquez en nuestro mundo.

Autores

Lee un adelanto:

Nota_Las Meninas de Cervantes

Escribir desde la ignorancia es escribir desde un vacío, desde un no sé que se asume y que intenta seleccionar y sopesar respuestas capaces de acercarnos a los porqués de la grandeza de una obra; escribir desde la ignorancia es también un intento de lograr un equilibrio entre esa grandeza y el saber de ella, para que ni la una ni el otro se interpongan demasiado entre la obra y sus destinatarios. El acuerdo generalizado acerca de que Las meninas y el Quijote son dos obras extraordinarias y admirables contrasta con la vaguedad de las explicaciones que intentan dar razón de esa grandeza; el número notable de ediciones anotadas del Quijote y en consecuencia, el abrumador número de anotaciones contrastan con su eficacia para ayudarnos a identificar y valorar el logro cervantino.

Índice

Nota

Las Meninas: Capilla de Novicios

La escena del espejo: una lectura de Las meninas

La mirada de Foucault: lo visible y lo invisible en Las meninas

Las entretelas de la estructura: humanismo y estructuralismo

El peso de la mirada: ser y ser visto

La hendidura de la infanta

Los embajadores de la representación

 

Cervantes: Raro inventor

La complicidad del lector

¿De quién son las palabras? La dedicatoria del Quijote

Acto de habla escritural: presente y presencia en el prólogo

¿Quién es el autor? Historia y narración

Don Álvaro Tarfe

El tamaño del encanto: hechiceros hechizados (Unamuno, Borges, Nabokov)

Coda: No sé de qué hablo